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Ser swinger es tan vainilla

Actualizado: 27 oct 2020



Primero que nada, me gustaría empezar aclarando que mi editorial es a titulo personal, jamás está dirigido para atacar persona o grupo alguno directamente y está pensada en la forma que he vivido el swinger y de lo recabado en los años que llevo en esto y nada más.


Empecemos por el termino “vainilla” muy usado entre los swingers pero que como muchos saben nació en la comunidad BDSM(Bondage, Sadomasoquista) y el cual define a la cultura monógama tradicional como aquellas personas que en una nevería donde existen tantos colores, sabores, texturas y terminan siempre ordenando el clásico sabor vainilla, y es ahí donde fundamento mi opinión de hoy, hasta que punto podemos definir a los swingers en ese concepto.


Y es que en el mundo liberal existen tantos mundos, tantos gustos, tantas definiciones que en este momento no voy a tocar para no extenderme mas en lo que voy a decir. Está claro que las parejas que decidieron adentrarse en el mundo swinger ya dieron un enorme paso en su vida, un paso tan grande equivalente a voltear en la vitrina de la heladería y tomar la gran decisión de ordenar chocolate en lugar de vainilla, pero, ¿qué los hace estancarse en esa zona? es acaso aquella seguridad que les genera a los “vainillas” a no atreverse a intentar algo diferente y bueno al final tampoco tendría nada de malo, pero ¿no es lo mismo acaso? Además, ni hablar de la homofobia que existe en los círculos swingers.


Aunque la finalidad de mi escritura no es criticar o atacar a los swingers, al contrario, hemos tenido grandes experiencias y conocido personas muy lindas y con las que hemos hecho amistad más allá del tema sexual, es al contrario una invitación a no estancarse y probar tantos sabores como sea posible y al final decidirse por aquello que más les gusta o hacer un balance y dejarse llevar por aquello que en el momento les provoque.


Es común asistir a una fiesta, evento, club o cualquier área destinada para llevar a cabo la actividad, y en ella te encontrar miles de reglas, escuchas hablar a los “especialistas” en el tema y te hablan de reglas y es cierto que la sexualidad de las personas es un tema delicado y por ellos se fueron haciendo reglas, creo que la regla del “no es no” es la única que vale la pena y sobre todo que no se discute, pero en ese camino te encuentras con los siguientes inconvenientes:

  • “Solo hacemos soft

  • “Solo hacemos blizz”

  • “No besos en la boca”

  • “No me toques tanto”

  • “Nada de ponerse romántico”

  • “Eso es solo para mi pareja”

  • “Solo buscamos chicas”

Estas son solo algunas de los miles de frases que te puedes encontrar, muy validas, pero en la mayoría provienen de personas que no se han atrevido a probar algo más o que ya tienen tácticas definidas o inseguridades en algún miembro de la pareja, es común encontrar parejas que solo hacen tríos con mujeres solas porque el hombre aun no está preparado para ver a su mujer estar con otro masculino, ni que decir de los celos que en ocasiones te puedes encontrar ¡sí, celos!



Siempre bajo el prejuicio de decir que es complicado que 2 personas se gusten ¡imagínense cuatro! el tema es que no se atreven o abren a soltar a la pareja y es que entrando en otro tema es muy común que las mujeres son guapas, excelente figura y el marido es un panzón que además a sabiendas de lo que tiene, manda a su bella mujer como carnada para incitar a la pareja de agrado del señor y aprovechar el primer momento en que el hombre de la otra pareja besa o toca a la mujer carnada y es ahí que” el señor panzón hace su aparición para tomar a la mujer de la pareja deseada.


Volviendo al tema principal, los swinger se defienden argumentando que son swingers y que como tales están inmersos en un mundo de intercambio de parejas exclusivamente, pero esa “exclusividad” es la que a mi punto de vista los hace tan "vainillas” como los “vainillas” mismos, es decir, no se atreven a ir más allá, no se atreven a probar cosas distintas, sensaciones que los podrían llevar a experimentar cosas mejores o cosas que los hagan valorar la posición en donde están ahora, y es que es tan complicado soltar, soltarse y dejar fluir.


En la ultima reunión que fuimos Estela y yo rescato el comentario de un Italiano asistente: “por que los mexicanos son tan protocolarios en las fiestas swinger” y aunque él se refería que al llegar a la fiesta tenemos que esperar hasta cierta hora o estar tomados hasta cierto nivel para entrar al cuarto oscuro siendo que para él vamos a las fiestas a “coger”. Claro nos hemos llenado de códigos, de normas y elite social en las fiestas que ya somos tan vainillas como cualquiera.


En una fiesta swinger de cualquier nivel económico en México (he estado en todos los tipos de reuniones) tenemos a las parejas que van a socializar, chismear y hablar mal de aquellas parejas o mujeres que son más atrevidas, las he escuchado decir: “ya viste a fulanita”, “esa de rojo ya ha entrado varias veces al cuarto y con diferente”, “la de azul esta más gorda que la última vez”; ¡carajo! ¿no se supone que estamos en otro nivel de pensamiento? Lo peor es que esas parejas por lo general son las llamadas celebridades y que empiezan a generar dudas en parejas nuevas y que escuchan esos comentarios haciéndolas temerosas de ir a explorar eso por lo que fueron a la reunión.


Tenemos por otro lado los “organizadores” que asisten a otras fiestas a criticar la reunión y después hablar con los conocidos sobre lo mala que fue la fiesta, en este ambiente hemos encontrado que las personas destrozan a otras personas en ocasiones sin conocerlas, hablan de lugares que nunca han visitado; así mismo; tenemos a los maridos mala copa que creen que por estar en una reunión swinger pueden ir libremente manoseando mujeres, en una reunión tienes a la bolita de parejas “viboras”, mala copa y mal intencionados como en cualquier fiesta vainilla y otras cositas.


Mi editorial de este día podría ser más largo, pero lo voy a cerrar con el siguiente consejo: dejemos de criticar tanto, dejemos de reprimirnos tanto, empecemos a soltar y vivir con mayor plenitud y hagamos lo que nos gusta, “COGER”.


Saludos y los espero aquí la siguiente semana.

 

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