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Salgamos del Armario

Actualizado: 30 ene 2021

Salir del armario es una expresión traducida del inglés y que es usada más comúnmente en el mundo LGTBI+ y que para mucha gente significa un momento incomodo, el cual consiste básicamente en contar a la gente que los rodea que su estilo de vida no es por un lado Heteronormativo, pero en el mundo swinger significa que no se lleva una vida Monógama Tradicional.


Para muchas parejas que disfrutamos una relación no tradicional, existe el riesgo de ser descubierto, el tremendo “oso” de ser atrapados o encontrar conocidos en alguna fiesta o evento, que nuestros padres, hermanos y sobre todo nuestros hijos se enteren que mami besa a otros caballeros o damas y que a papá le encanta.


De acuerdo a una encuesta un 72% de las parejas que abandonan el mundo liberal, no lo hacen por gusto, curiosamente lo hacen por que fueron descubiertos y lo hacen como medida reactiva, para evitar lo menos posible el bochorno que a su alrededor se genera, a estas alturas del mundo existen millones de personas que no se sienten preparadas para aceptar lo que existe a su alrededor, las personas juzgan, critican y segregan aquello que no pueden comprender, aun cuando las relaciones monógamas en realidad no existan, pues la fidelidad absoluta es un mito total, ¿Qué pasa cuando nos descubren?



El ser swinger puede ser para la mayoría de las parejas el secreto mejor guardado, es el ser swinger en sí, una actividad en la que la pareja es cómplice del otro y termina siendo el secreto de la felicidad, a decir verdad, salir del armario no es tampoco una obligatoriedad, las personas a nuestro alrededor no tienen la necesidad de saber lo que pasa en mi alcoba, del mismo modo que otros ámbitos privados en nuestras vidas.


Cuando las parejas llevan su vida liberal de manera privada y muy ocasional, resultaría complicado ser descubiertos y en lo personal considero que no existe necesidad de hablar al respecto con nadie a su alrededor, pero para muchos de nosotros las fiestas y reuniones se han vuelto parte de nuestra normalidad, las salidas, fiestas, comidas y reuniones con personas alejadas de la vida liberal son cada vez más escasas, las reuniones “vainillas” me aburren pues me siento menos identificado con los temas de conversación y las actitudes de los presentes, adicional notable hecho del exceso de ropa.


Existen parejas que disfrutan llevar su fantasía al mundo de las redes sociales, redes que están abiertas a todo público, si también a ese que critica la vida swinger y atesora su vida monógama, pero que sigue a detalle las paginas y sitios pornográficos y liberales.



Casos anónimos


En alguna ocasión conocimos a una pareja, dicha pareja lleva una vida liberal expuesta en redes, la sexy mujer consiente todos los días a su publico con la nude del día, pero fue hasta que su suegro encontró en alguno de esos chats de WhatsApp que la foto de su nuera circulaba con total facilidad por el mundo “correcto”, dicha pareja paso un buen tiempo con sentimientos de tristeza y frustración, actualmente siguen con su vida liberal, superaron los miedos, pero fue muy complicado.

En otro de nuestros viajes conocimos a una pareja que del mismo modo se expone diariamente, aunque en el ámbito farandulero, ambos tienen un podcast donde hablan sobre sus experiencias y consortes en la “ondita” la pareja fue sorprendida por su familia, la voz fue inconfundible para algún miembro de su familia que estaba curioseando sobre el tema y de inmediato abordó la situación con ellos, la pareja afortunadamente superó el trago, pero la paso un tanto mal al tratar el tema con sus hijos.


Recuerdo siempre con mucha sorpresa a una pareja hermosa, la mujer de la pareja nos comentó que ser descubierta para ella sería lo peor que le podría pasar, proviene de una familia ultra conservadora y algo como eso sería traumático, por lo que aceptó que llegado el momento lo negaría hasta el final, afirmando que su marido pagaría todos los platos, ya que ella diría que la confunden: “esa sería su amante con quien vieron a mi marido, que poca de cabrón”, suena a risa pero, es un asunto complicado.


Hemos conocido parejas que se encuentran con hermanos, cuñados o jefes, incluso hemos escuchado historias tan tristes como que fueron descubiertas por personas cercanas, personas que también eran swingers, pero que en la primera oportunidad traicionaron el secreto con toda persona que pudieron, en mi caso nuestro armario sigue cerrado, aunque creemos que es un armario de cristal, pues las personas a nuestro alrededor saben que existe algo raro, no saben que es, pero saben que tenemos un secreto, un secreto que algún día podría ser descubierto o tal vez no.



Salir del closet es un ejercicio que vale la pena considerar, salir del closet significa enfrentarse a una sociedad que no soporta tu verdad, salir del closet no es una decisión que afecte solamente tu entorno de pareja, puede afectar la de tus hijos ya que para el resto de la sociedad somos: Demoniacos, perversos, psicópatas, compulsivos, adictos sexuales y hasta infieles fanáticos de la promiscuidad.


Existe para muchos especialistas “swinger” un mandamiento que reza: "no hablarás del estilo de vida swinger con quien no haya manifestado interés”

Una pareja nos confesó: “Cada pareja es un mundo y, por eso, es importante no juzgar. Nuestros amigos o familia no saben qué hacemos esto porque nos juzgarían”


La sexóloga Ruth González Ousset afirma: “La práctica de intercambio de parejas rompe con lo que socialmente se está acostumbrado. Por supuesto que hacer esto "destruye" la imagen de pareja convencional, en la que la monogamia está presente y donde solo pueden tener relaciones sexuales los dos miembros del matrimonio entre ellos”

Para una pareja swinger que lleva una vida tranquila y relajada, salir de closet es un sinsentido en esta sociedad que no acepta la realidad.


Si decides salir del armario por voluntad o por que fuiste descubierto, de acuerdo a la experiencia recabada, no queda más que afrontar la realidad apoyándose en la pareja y haciendo valer en todo momento el amor que se tienen, tampoco se debe caer en justificar la acción atacando la vida de los otros, es decir: justificar que lo haces por que otros engañan o porque a la comadre la engañan, simplemente se trata de pedir respeto y hablar desde la experiencia afirmando en todo momento que se trata de una actividad de pareja diferente, pero tampoco caer en la provocación de creerse superior, cada una afronta la realidad de acuerdo a su contexto, pero jamás permitan que su relación se dañe, echar la culpa al miembro de la pareja que lo propuso inicialmente, suele ser una medida de reacción, pero esto generará otro tipo de conflictos que tampoco abonaran al resultado.


Adentro o afuera del armario hay que disfrutar y vivir que para eso estamos aquí.


Jerónimo




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