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Masturbarme ¿yo?

Cuando hablamos de masturbación generalmente las personas piensan en el sobrino puberto que dura 3 horas encerrado en el baño, hablar de masturbarse en la edad adulta es algo “anormal” o solo usado para aquellas personas que se encuentran insatisfechas con su vida sexual



Mujer tocando su vagina
Masturbación femenina

El masturbarse es un acto natural y tan antiguo como el ser humano en la tierra, si nos remontamos a los sumerios (entre 2900 a. C. y 2334 a. C.) ellos creían que masturbarse incrementaba la potencia sexual de hombres y mujeres, incluso se tienen registros del uso de lubricantes para mejorar la fricción, en la mitología sumeria, el Dios Enki había creado los ríos Tigris y Eufrates, luego de masturbar y eyacular en sus vacíos cauces.

Los antiguos griegos tenían en sus conceptos a la masturbación como bien visto como sustituto para otras formas de placer, incluso en las obras de arte se suelen representar a las figuras dándose auto placer, existe un Dios griego llamado Hermes a quien se le atribuye la creación de dicho acto, mismo que le enseño a su hijo Eco, después que éste fuera incapaz de cortejar a su ser amado y con eso aliviar su sufrimiento.


La estigmatización sobre masturbarse


No hay una idea clara de cuando o como fue reprobado el acto de masturbarse, pero mis fuentes citan la llegada del cristianismo como uno de los principales motivadores a prohibir dicha actividad, otro dato importante es que en los hombres griegos masturbarse era sinónimo de pobreza, pues con dinero preferían pagar a una prostituta.

Un nombre importante en el prohibicionismo de la masturbación es del obispo Augustine de Hipona, este personaje del año 350 D.C enseñaba y sostenía que masturbarse era peor pecado que el incesto o la violación, esto debido a que los pecados anteriores podían llevar al embarazo por lo tanto eran pecados “naturales” y el hecho de eyacular en la mano era “antinatural”, así que creo que desde entonces viene el rechazo y tabú hacia el auto placer.


Otro dato interesante está ligado a que una de las pocas culturas que veían con malos ojos en la antigüedad la masturbación era la Romana, ellos lo veían como una acto bajo o algo que solo practicaban los esclavos, y es que existe una frase de Empédocles que cita: “mantener vuestras manos lejos de las habas" incluso se dice que los romanos preferían usar la mano izquierda para hacerlo, consideran la estrecha relación de lo romano y posterior conversión al cristianismo y el dominio en el mundo, se podría decir que tiene mucho sentido el origen del prohibicionismo.



Vagina y clítoris de mujer
El placer femenino

¿Estoy loco por masturbarme?


Innumerable son los escritos donde se habla que masturbarse te puede volver loco, incluso con solo mencionar que se tenia la “adicción” era viable que una persona fuera confinada a psiquiatría, en la época Victoriana se veía en la masturbación como base de los problemas del mundo, varios son libros de medicina del siglo XIX que colocan como secuelas directas de la masturbación el aletargamiento, locura pasiva y la inevitable pérdida del cabello (creo que con esto podrán ver a un calvo y sonreír).


Masturbación femenina y masculina


Aunque en la antigüedad se tiene conocimiento y evidencia amplia sobre el uso de dildos y consoladores por mujeres, se dice que las mujeres pudientes de Egipto las enterraban con sus “juguetes”, el hecho es que en las mujeres sigue siendo una practica menos o común o al menos cuidada con más sesgo, las mejores tienen menos información aun en nuestra actualidad, los reto a hacer una búsqueda en internet, cuando colocan masturbación femenina es probable que su rastreo vaya directamente a sitios xxx donde verán a mujeres frotándose deliciosamente, al contrario de cuando colocas masturbación masculina, es probable encontrar mayor cantidad de información al respecto, sobre métodos y técnicas.


La masturbación como via al autoconocimiento y la salud


Tocarse a si mismo genera un bienestar en muchos niveles, incluso me atrevo a decir que en la actualidad debería casi recetado por los doctores, existen estudios que revelan que durante el confinamiento por Covid, se presenta un alivio en el estrés considerable, la situación de reclusión ha llevado a que las ventas de juguetes sexuales se disparen, aunque existen buenos artículos sexuales para hombres es en su mayoría en las mujeres donde se con mayor frecuencia de uso a los juguetes eróticos, (el 65% de las mujeres y 57% de los hombres).



El sexo en pareja y la masturbación son dos practicas distintas, pero complementarias, cuando uno tiene mayor conocimiento de sí mismo, resulta más fácil disfrutar en compañía de otras personas, a principios del siglo XX cuando médicos como Havelock Ellis se dieron a la tarea de estudiar el comportamiento sexual de las personas, se inicio poco a poco con el descubrimiento de un nuevo mundo de placer para el ser humano.

Sin mencionar que la masturbación es la única practica en la que resulta imposible adquirir algún tipo de ETS, también resulta importante mencionar que hacerlo libera dopamina, la cual actúa como analgésico, previene dolores premenstruales, cáncer de próstata y contribuye a la fabricación de Inmunoglobulina A, un anticuerpo que actúa como defensa inicial frente a virus y bacterias.

Masturbarse libera serotonina y en el caso de los hombres prolactina, después de masturbarse se duerme mejor, incluso libera oxitocina algo que nos da un toque en nuestras relaciones sociales, nos hace ver más sexys y también contribuye a mejorar la autoestima y aminorar la depresión.

La mediática sexóloga española Lorena Berdún cita: "La sexualidad es algo tan íntimo que seguramente no somos completamente sinceros al decir lo que nos gusta y lo que no, lo que hacemos y lo que no"

La masturbación debe estar catalogada como la principal practica sexual en los humanos, es la que está en el primer plano de accesibilidad, estará con nosotros toda la vida, adicional en tiempos modernos la tecnología incluye juguetes sexuales para hombres y mujeres que harán la diferencia, aun recuerdo que en mis tiempos de juventud tenia un familiar que era conocido por tener una nula vida sexual, pero cuando lo visitaba encontraba preservativos en su cuarto y le preguntaba: ¿para que quieres condones? El asentía diciendo: “jalarle el cuello al ganso con condón es original”.

Existen innumerables maneras de hacerlo, pero es un hecho que en la actualidad todos coincidimos que lo mejor es siempre contar con una mano amiga.

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